Graveyard de Simon CocksHoy he visto el odio en sus miradas. He sentido el rencor que guardan muy dentro, arraigado en sus entrañas, y me ha dado miedo. He visto pasiones que para mí estaban enterradas desde hacía mucho tiempo –o al menos así deberían de haber permanecido–. Los he oído cantar y gritar a pleno pulmón contra la pantalla, como si de los dos minutos de odio se tratara. Me he sentido fuera de lugar, he sentido el calor de un foco apuntando directamente sobre mi cabeza, alumbrando mi figura en la oscuridad. Me han pitado los oídos y he notado como centenares de dedos apuntaban a mi pecho; también he escuchado rumores en medio del griterío y he intuido sus miradas en busca de la mía.
Hoy no me he sentido aliviado hasta que he salido de allí, hasta que he huido dejándolos atrás, y me he llevado conmigo el rumor y el miedo.
2 comentarios:
También yo lo he sentido.
Muy bueno.
Creo que se siente con más frecuencia de la necesaria...
Gracias por pasarte!
Publicar un comentario en la entrada